8 TIPS PARA LLEVAR BRACKETS

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¡Hola a todos! ¿Cómo lleváis el verano? ¡Espero que muy bien! Yo acabé hace ya casi una semana mis exámenes, pero es que ¡no paro!

Hoy traigo un post que quería hacer desde hace ya unos meses, pero que entre unas cosas y otras no tenía tiempo de hacer. Más que un post de moda, es un post de reflexión y que va escrito desde mi propia experiencia.

Como la mayoría sabréis desde hace unos meses llevo aparato, concretamente nueve meses  (sí, los llevo contados, o más bien mi agenda). Debería haberme puesto aparato en mi adolescencia, pero por mi terquedad y la opinión del dentista, el cual decía que podía ponérmelo cuando quisiera no lo hice.

Bueno hace ya más de un año que decidí que ya era hora. ¿La razón? Mi mandíbula es la que está mal (no sé decir el nombre concreto del problema, prognatismo o algo así), así que mis dientes se iban moviendo poco a poco más y más, así que un día me plante y le dije a mi madre que quería ponérmelo, y así en el dentista me tomaron fotos, radiografías, etc. que se requieren y llegó el día.

Al contrario de lo que pensaba, no te lo ponen a la vez, sino que primero me pusieron la parte de arriba y a los dos meses el de abajo. En mi caso llevo la parte de arriba trasparente, y la de abajo metálica (no se me ven casi, por lo que me dio igual ponérmelo así). Tenía los de abajo peor, y los metálicos son más fuertes, funcionan mejor y tardan menos.

Cuando me pusieron los de arriba, como es normal estuve varios días sin poder comer sólidos. Cualquier roce en mis dientes me hacía rabiar de dolor, y lo mismo me pasó cuando me pusieron los de abajo. El dolor dura sólo unos días, y con ayuda de pastillas se neutraliza y se lleva bastante bien. Mirándolo por el lado positivo hasta adelgace un poquito.

Tras estos achaques lo demás fue para mí coser y cantar. Cuando iba al dentista (una vez al mes) y me apretaban los brackets no me dolía nada. Todo genial hasta que me pusieron las gomas. Como he dicho mi problema principal es la mandíbula. No serviría de nada ponerme derechitos los dientes si no me arreglan la mandíbula, pues se volverían a mover. Y esto sólo se consigue con unas gomas que van en diferentes direcciones en la boca (depende del caso), unas más fuertes que otras.

A mí me llegó el día, (hace dos semanas) y ese día pude recordar lo que era que me dolieran los dientes, y mucho más que cuando me pusieron los brackets. Estas gomas hay que cambiarlas todos los días, pues van perdiendo fuerza y  los dos primeros días era muy torpe. No sabía ponérmelas, se me escapaban, saltaban y además me veía horrible, llena de cosas en la boca, la cual no podía cerrar e incluso pensaba que como iba a darle besos a mi novio. Pero esto fue pasando y a los tres días para mí era lo más normal del mundo, no me molestaban para hablar y me ponía las gomas como si nada.

Tener brackets puede desesperaros a muchos (a mí incluida), por ello quiero daros una serie de consejos a quienes los lleváis o por si estáis pensando en ponéroslos:

  1. Deja de preocuparte por ellos y no te tapes: Todos al principio de tener brackets nos tapamos al reírnos o cuando comemos lo hacemos con sumo cuidado de que no se nos vea el aparato. Esto pasará con el tiempo. Todo el mundo con el que día a día te relacionas se acostumbrará al igual que tú, y al final no te taparás.
  2. Lávate 5 veces al día los dientes: Esto seguro que te lo habrá dicho el dentista. Cuando no tenemos brackets, muchos días nos permitimos el lujo de no lavarnos los dientes después de merendar por el simple hecho de no tener que ir hasta el cuarto de baño. Pero con brackets esto debería acabar, ya no por no enseñar nuestra boca y brackets llenos de comida, sino porque esta comida que se queda estancada impide el movimiento. Cuantos más restos de comida y sarro tengamos acumulado más lento se mueven nuestros dientes, y ¡cuanto más rápido se muevan antes nos los quitan!

Usa el cepillo interdental para quitarte esos restos de comida que harán más fácil el proceso.

  1. ¡Cuidado con la comida demasiado dura!: En el dentista se te dirá que evites los alimentos demasiado duros como pueden ser las pipas, los quicos, los bocadillos… Yo no me he prohibido nada y he comido de todas estas cosas, pero eso sí, con precaución. Siempre intento reblandecer la comida con la saliva y después ya estoy lista para morder. En cuando a los bocatas les voy tirando pellizquitos y me los voy comiendo a trozos. Los primeros meses el pan bimbo se convertirá en tu mejor amigo, pero luego podrás comer pan normal tranquilamente.

Pero no seamos burros y tengamos cuidado, pues a pesar de eso algún que otro bracke puede saltar, sobre todo los que son de cerámica.

  1. Lleva un mini cepillo en tu bolso o mochila: Esto va relacionado con lo anterior, pero también con el hecho de que es más fácil que se nos queden restos en los aparatitos metálicos y que los demás nos vean la boca hecha un asco. En la farmacia puedes encontrarlos, y también yo me compré varios en Primark.
  2. ¿Llagas? ¡Qué va!: Con los brackets es normal que se produzan roces en tu boca y que lleven a la aparición de llagas. Para esto te darán “cera”. Yo he tenido también mucha suerte con esto, pues no me han salido muchas. Pero todo depende de la persona, y por ello la cera podrá ser tu mejor aliada. Ponte cera en el bracke o brackets de la zona donde te molesten y listo.
  3. Usa pintalabios 24 h: Este consejo quizás va mejor para las chicas. Al usar brackets y pintarnos los labios con una barra normal, sobre todo las que los llevamos transparentes, del mismo roce estos se irán poniendo del color de pintalabios, de tal manera que al hablar se nos verán todos los brackets manchados, por eso yo opto por los pintalabios 24h, esos que duran un montón y no se quitan con la saliva. Son más caros, pero duran muchísimos meses y aunque pueden resecar los labios la mayoría viene acompañado de vaselina o un brillo para hidratarlos.
  4. ¡No te desesperes!: Quizás es el mejor consejo. Yo he tenido mucha suerte porque no he sufrido mucho cuando me los han apretado, pero es cierto que la primera vez que te ves con ellos es horrible, y hasta que no te acostumbras te sientes rara. También piensas, que porque de entre todas las personas a ti te ha tocado llevar aparato, mientras que otras pues tienen la suerte de que no. Todo ello me ha pasado, pero una vez pasa el tiempo te ves normal, te acostumbras a ellos y lo mejor de todo es que vas viendo resultados y eso es lo que de verdad te va animando. El tiempo va pasando rápido y antes de que nos demos cuenta nos los habrán quitado.
  5. Eres tú mismo y sigues siendo guapa/o a pesar de llevar brackets: Aleja de ti a todo aquel que por llevar brackets te diga que estas horrible, fea o feo. Con o sin brackets sigues siendo la misma persona, eso no te hace mejor ni peor. Si tienes novio/a y los brackets son un impedimento para él o ella, déjalo. Quien te quiera de verdad y a quien le importes, les dará igual si llevas brackets o no. Te apoyará y comprenderá que es algo temporal. ¡Eres igual de guapa/o si llevas brackets como si no¡ ¡Tenlo claro!

¡Espero que os haya gustado el post y os sirva de ayuda!

Laura

Me llamo Laura Rodríguez y soy de Granada, España. Tengo 21 años y soy estudiante de magisterio de Educación Primaria , además de una gran amante de la moda, el arte y la decoración. En mi blog podréis ver mis looks diarios, así como viajes y mis nuevas compras. ------------------- My name is Laura Rodríguez and I'm from Granada, Spain. I'm 21 years old and I'm studing to be a teacher. I love fashion, desing and art. In my blog you can see my looks, travels and new stuff.

2 julio, 2015
19 julio, 2015

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